Observar a través del tiempo éstas salitreras, desde el rincón en que habitaba el Pampino, desde las manos ásperas labradas con su trabajo, desde el gastado salario de algunas fichas, las que como esta puerta han quedado abandonadas en el tiempo, nos permite conocer tras estos trazos luminosos lo que formo algún día fué el comienzo de la economía chilena.











